29 jun 2011




Peak district

En mi intento por conocer lo más posible Inglaterra me fui con mi amiga Elena a conocer el “Distrito de los picos”, una de las áreas más bonitas del país. Eso sí, no es de fácil acceso en transporte público. La idea de visitarlo se me metió en la cabeza cuando viendo la tele me topé con Orgullo y prejuicio de la que gran parte del argumento se desarrolla en el Derbyshire, una de las provincias que comprende el Peak District. Así que me puse a investigar y descubrí las maravillas que comprende esa zona. Una vez hechas las averiguaciones arrastré a mi amiga conmigo a conocer parte de esa maravillosa región.

Comenzamos nuestra visita por Buxton, conocida como “la puerta” del Peak District. Buxton es una ciudad pequeña pero con mucha vida. Es famosa por sus aguas termales y la gente se acerca a ella para ir al balneario o para rellenar botellas con el agua que sale de la fuente de Santa Ana. Pero lo más bonito son los Pavilion Gardens, un jardín en el centro de la ciudad en el que se encuentra el Concert Hall, un edificio de cristal y hierro que recuerda al Palacio de Cristal de El Retiro.

De Buxton cogimos el bus a Bakewell, conocida como la “antigua capital de los Picos”. Es un pueblo con encanto en el que destaca el río Wye. Pero sobre todo Bakewell era la forma de llegar a Chatsworth, el Palacio de los duques de Derbyshire. El palacio se encuentra a la orilla del río Derwent y entre los valles de Wye y Derwent y no es difícil encontrarte con ciervos u ovejas por sus verdes pastos. El palacio, que empezó a construirse en 1694 y que ha sufrido varias transformaciones, contiene una colección única de pinturas de valor incalculable (como un retrato de Enrique VII por Hans Holbein el Joven), muebles, esculturas neoclásicas, libros y otros artefactos. El jardín tampoco se queda atrás cuyo edificio más llamativo es la Casa de la Cascada, una fuente que recrea una cascada gracias a un conjunto de escalones que salen desde la casa. Salí realmente enamorada de ese sitio y deseando ser una de los 22 nietos que tiene la duquesa de Derbyshire para que ese sitio algún día pudiera ser mío…

Royal Wedding

Imagino que tuvisteis mucha saturación pero nada con lo vivido aquí… Lo único bueno que puedo decir es que al ser fiesta nacional ¡no tuve que trabajar! Pero la boda llegó a vivirse en extremo. Siempre se dice que los franceses son los más chovinistas, pero después de mi estancia en Inglaterra no sé si en realidad son los ingleses… Raro es no ver todos los días al menos a una chica con un bolso con la “Union Jack” pero con la boda todo se desmadró. Las calles se engalanaron con la bandera. Las tiendas cambiaron sus escaparates para honrar a los futuros duques de Cambridge. En los supermercados podías comprar vasos, platos y servilletas con la bandera pues había que celebrar una "fiesta". La gente quedó para celebrarlo, se pusieron sus mejores galas y salieron a la calle dispuestos a honrar a sus futuros reyes y, todo sea dicho, a dejarse ver.

Y llegó el día de la boda. Imposible no enterarse. Y más si vives al lado de la catedral, que decidió empezar a las 9 a tocar las campanas y no terminó hasta la 1… Por la calle gente disfrazada, muchos de ellos vestidos con la bandera. En el centro comercial se puso una pantalla gigante y “atracciones” como esos carteles en los que metes la cabeza y te sacas una foto, por supuesto con los novios como motivo. Pero como toda buena fiesta en Inglaterra, lo que realmente estaba lleno eran los bares… Si la realeza iba ya borrachilla a media tarde… ¡imaginaros como iban los “plebeyos”!

Lecciones sobre Glamour



Grand National

Todos los años en abril tiene lugar el Grand National, la carrera ecuestre de obstáculos más importante de las que se celebran en Reino Unido. Durante los tres días que tiene lugar la competición la ciudad cambia por completo, especialmente en el día conocido como “Lady’s Day”. Como imagino que bien sabéis las inglesas tienen un peculiar estilo a la hora de vestir, lo cual se nota mucho más en días como este, porque a las carreras no se va vestido con unos vaqueros cualquiera, ¡no! Eso sería un sacrilegio. Igual que llevar algo sencillo, porque aquí ¡cuanto más lleves y más ostentoso mejor! Tampoco se lleva el no beber mucho, aquí la pinta de cerveza en vaso de plástico no te quita ningún glamour.

Porque el glamour lo llevas en la cabeza, con tu tocado de plumas o sombrero de ala grande; el glamour lo indica tu maquillaje, a ser posible con grandes pestañas postizas; el glamour lo rebelan tus “joyas”, cuanto más grandes y brillantes mejor, que importa que la mayoría sean del Primark, ¡brillan igual o más que unas buenas!; el vestido también es importante, pero aquí me entra una duda sobre el glamour… ¿largo o corto?, aunque creo que mejor cuanto más brille, el brillo siempre es importante en Inglaterra; y por supuesto, el glamour está en los tacones (ir de plano parece estar prohibido….) y cuanto más altos y ostentosos mejor.

He de decir que no he tenido el placer de ir a las carreras, pero como terminan pronto todo el mundo se baja al centro a seguir bebiendo y de fiesta. Sin embargo, esos tacones tan altos no siempre resisten tantas horas de pie así que parece que hay que olvidarse del glamour y pasarse por Primark a comprarse unas chanclas para poder continuar. ¡Ah, esperar! ¡No hay que perder el glamour! ¡Podemos llevar unas chanclas a juego! ¡Yuuuupiiiii! Entonces… si mi vestido es morado, me compro esas moradas con purpurina (no olvidemos la importancia del brillo) y ¡todo solucionado! ¡Viva Primark y sus 50 tipos diferentes de sandalias! Alguna conjuntará con tu vestido…

Bueno, he de decir que también las había, aunque una menoría, que iban bien vestidas, con gusto y saber estar. También están las originales, como esa señora mayor que llevaba una careta de la reina Isabel II. U otra que iba vestida un tanto corporativa, imagino que haciendo publicidad a la marca de donuts, con sombrero con donuts incluido. Pero, sin duda alguna, es un espectáculo a ver. Y he comentado las mujeres, pero hay otros tantos hombres con los que me podría meter, pues a ellos también parecen gustarles los trajes que brillan… Adjunto fotos para que comprendáis mejor lo que digo.


Manolo y Benito versión inglesa

Imagino que todos os acordáis de esa famosa serie de televisión Manos a la obra en la que Manolo y Benito, esos albañiles chapuceros, en realidad rompían más de lo que arreglaban. Pues yo los he conocido, pero son ingleses y nos “arreglaron” el baño. Todo empezó cuando en invierno, por la humedad y el frío nos salió moho en el techo y al lado de la ventana del baño. Llamamos a la compañía para que nos lo arreglaran pero no tuvimos mucho éxito. Pasaron los meses y una queja al ayuntamiento cuando un día llaman a la puerta. Abro y veo a uno de los chapuzas de la compañía que me dice tan tranquilo “vengo a ver el moho”. Claro, más de 4 meses después nosotros ya lo habíamos limpiado y no había tanto pero igualmente se veían restos.

El buen hombre me dijo que sí, que iban a venir a limpiarlo, pintar de nuevo y cambiar los azulejos por unos paneles de plástico y que el agua no traspase a la cocina (porque también encontramos hongos en la pared de la cocina que da con el baño). Bueno, pues ya el día que tenían que haber venido por primera vez no lo hicieron. Llamé a la compañía (que por cierto, se llama “lacy”, con “c” muy parecida a la palabra “lazy” con “z” que significa vago…) y me juraron que al día siguiente a primera hora vendrían… no fue así. Al tercer día apareció Benito… Y por supuesto Benito la armó. No lleva ni una hora en mi casa cuando oí un ruido bastante fuerte y cuando salí y le pregunté me dice riéndose… “He tenido un pequeño accidente… jajajaja, he roto la bañera” ¿¡¿PERDÓN?!? No sé cómo ni el qué pero algo se le cayó a la bañera haciendo un agujero en esta… Nos pusieron silicona en el agujero para poder ducharnos y al día siguiente vendrían con una bañera nueva.

Viernes. Llegan a su hora, esta vez también está Manolo. Traen una bañera nueva. Como podéis imaginar cambiar una bañera requiere su tiempo y sí, nos la cambiaron pero no lo terminaron todo. Así que el agua no pasaba bien y se nos encharcaba la bañera. Además al quitar los azulejos para poder separar la bañera nos pusieron unos plásticos alrededor de esta para que el agua no estropeara la pared, lo cual limitaba el espacio. Y así tuvimos que estar todo el fin de semana o esa era la idea… Lunes, no vienen. Al parecer ha habido una emergencia. Martes, seguimos con emergencias. Miércoles, nos damos cuenta que han tenido que tocar algo porque además tenemos la terraza encharcada y lleva días sin llover. Viene el jefe, y nos lo “arregla”. Jueves, Manolo viene a trabajar un poco en la obra. Viernes, ninguno de mis compañeros podemos quedarnos en casa por el trabajo así que no vienen.

Tercera semana. Vienen dos días a trabajar, el día que viene Benito la cosa no avanza, el día que viene Manolo sí. Cuarta semana, no vienen ningún día porque… ¡están de vacaciones! No sé cuántas veces llamamos a la agencia en esas semanas pero la chica, toda amabilidad llegó hasta a colgarnos el teléfono. Al parecer si tienes un alquiler barato no tienes derecho a buen trato ni a que te hagan las cosas bien… Un día veo que está el jefe en la urbanización así que le pego un grito por la terraza y le obligo a subir. El “buen hombre” me dice que pensaba que estaba todo acabado, que mañana envía a Manolo, que avanza un poco en la obra. Al día siguiente vienen ambos, y Benito vuelve a hacer de las suyas, por suerte esta vez es “sólo” que se ha puesto de pié en la tapa de la taza y se la ha cargado… Manolo viene un día sólo y vuelvo a oír un ruido sospechoso… casi vuelven a hacer un agujero en la bañera… El caso es que las obras empezaron a mediados de marzo y todavía hoy el baño no está al 100% terminado…

26 abr 2011

SIGO RECORRIENDO INGLATERRA


Poco puedo contar ahora mismo sobre mi aventura inglesa. La verdad sea dicha, desde que dejé la casa de los Jonhs mi vida ya no es tan divertida ni intensa. Hablando de estos, estuve en enero cenando con ellos y poco han cambiado. Graham sigue siendo buena persona, pero también tacaño para algunos aspectos… como invitar a cenar porque tenía cupones… Pero en cambio no es tacaño a la hora de mimar a sus hijos. Un año de penurias alimenticias y frío (porque la calefacción es cara) se acaba transformando en un iPhone para cada niña y un iPad para Jasper estas navidades… ¿De verdad dos niñas de 11 años y un chaval de 14 necesitan tener todo lo que saca al mercado el señor Steve Jobs?

Sheffield

Hace no mucho fui a visitar Sheffield, pues tenía una amiga de la universidad viviendo ahí por unos meses perfeccionando el inglés. Sheffield es una ciudad industrial más de Inglaterra, que quizá os puede sonar gracias a Full Monty (pues tenía lugar en dicha ciudad). Cada vez entiendo menos lo de este país con las grandes ciudades, casi todas son feas. En cambio, si sales de ésta y te das un paseo por el condado descubres castillos y pueblecitos llenos de encanto.

Empezamos el recorrido por la catedral protestante, que viene a parecerse al resto de catedrales de Inglaterra, es decir, muy sucia y gris por fuera. Por dentro, en cambio, sus vidrieras la iluminaban y la hacían acogedora. No muy lejos está la católica, muy pequeña y austera. El Ayuntamiento me recordó a los de Leeds y Manchester. Una gran torre del reloj, grandes ventanales, y todo gris. Pero por fin encontré qué diferenciaba a Sheffield. Sus parques y fuentes. Es difícil andar por la ciudad sin encontrarte un parque o una fuente con forma rara. Tiene hasta dos jardines botánicos. El primero, muy pequeño, se sitúa en medio de la ciudad y está al lado de la Millennium Gallery, que en ese momento tenía una interesante exposición sobre el arte en Inglaterra entre las dos guerras mundiales. Y prácticamente ahí se acabó la visita a la ciudad, porque Sheffield no da para mucho más en ese sentido.

A mi amiga la ciudad le ha gustado mucho, entre otras cosas, porque a penas hay españoles, con lo que ha podido practicar inglés sin parar. Al tener dos grandes universidades es una ciudad llena de gente joven, con muchas opciones diferentes de ocio y cultura y muchos lugares para salir de fiesta. Pero yo no le encontré mucho encanto…


Año chino

Como todos sabéis, este año es el año del conejo según el calendario chino. Yo no pude no enterarme, puesto que vivo en pleno Chinatown. Así que el domingo 6 me tocó vivir la celebración. Y a las 10 de la mañana ya tenía a gente por mi calle gritando. Fue abrir la ventana y encontrarme con una feria de pueblo delante de mi calle. He de decir que me decepcionó un poco. Me pareció algo más comercial que una celebración milenaria. Atracciones de seguridad dudosa, puestos donde se vendían souvenirs, petardos y, de vez en cuando, algún dragón. Los dragones era lo único que te hacía recordar que estábamos celebrando el nuevo año. Eso sí, qué sorpresa ver que los que portan el dragón… ¡¡¡no son chinos!!! Y no, ese día no comí comida china ¡si no paquistaní! (hecha por un amigo de ese país, decir que está buenísima, pero extremadamente picante).

Stratford Upon-Avon

El pasado sábado fui a visitar la ciudad en la que nació y murió Shakespeare. Un sitio con mucho encanto aunque un poco difícil llegar a él. Tuvimos que coger primero el autobús a Birmingham y después el tren regional que se para por todos los pueblos hasta llegar ahí. Como encima el autobús de Liverpool salió con 40 minutos de retraso tuvimos que coger otro tren en vez del que teníamos previsto con lo que no llegamos a estar en Stratford ni 4 horas, pero por suerte nos dio tiempo a verlo todo.

Comenzamos la visita por el sitio más importante, The Shakespeare Houses. Se trata de un complejo de 5 casas de estilo Tudor entre las que se encuentra la casa en la que nació y la casa en la que murió el famoso escritor. Primero entras en un edificio moderno en el que gracias a videos y maquetas te explican cómo era la vida en el siglo XVI. He de decir que, aunque la visita está bien, los videos son buenos y los guías te lo explican todo amablemente, el precio es un poco caro. Pagamos con descuento de estudiante casi 11 pounds. Vale que es la casa del más famoso escritor en lengua inglesa pero… no deja de ser sólo una casa y los muebles son reproducciones de los que había…

Del edificio se sale a un pequeño jardín rodeado por 3 casas, una de ellas en la que nació, otra la tienda de regalos y la tercera cerrada. La casa tiene una distribución rara, entre otros motivos, porque en el siglo XVII fue convertida en posada y se hicieron obras para agrandarla. En el piso inferior está un pequeño dormitorio, el comedor y el taller de guantes John Shakespeare. Subiendo las escaleras nos encontramos con 4 dormitorios y bajando de nuevo otras escaleras diferentes llegas a la cocina, que forma parte, junto con uno de los dormitorios superiores, de las obras que se realizaron para convertir la casa en posada.

Los guías normalmente van vestidos con atuendos de la época, excepto uno, que nos pillo totalmente por sorpresa. Cuando entramos en el taller nos quedamos mirando los utensilios con los que confeccionaban los guantes cuando un hombre nos empezó a hablar y explicar para qué servía cada cosa. Nos quedamos un tanto perplejos, no porque alguien nos hablara, si no porque supiera tanto. El pobre hombre tuvo que apreciar nuestra sorpresa porque nos dijo “no os extrañéis, soy otro de los guías, ¡es que hoy me dejé el disfraz en casa!”

Salimos del complejo y continuamos nuestra visita por las calles de Stratford hasta llegar a la casa donde nació John Harvard, el fundador de la prestigiosa universidad americana. Imposible no reconocerla, la bandera de Estados Unidos hondea en su fachada. Continuando nuestro paseo llegamos hasta la fachada del Ayuntamiento y unos pocos metros más adelante, la Nashs House and New House, la casa en la que Shakespeare pasó sus últimos días tras volver de Londres.

La visita nos llevó la Grammar School, cuyo alumno más famoso, fue, por supuesto, Shakespeare. Y bajando hasta el río Avon nos encontramos con el Royal Shakespeare Theatre, un complejo moderno que aloja a la compañía de teatro más importante del Reino Unido, la Royal Shakespeare Company. Habría estado bien poder ver una representación de alguna obra de Shakespeare pero las visitas express no dan para mucho y a las 5 teníamos que coger de nuevo el tren así que me quedé con ganas de ver una obra suya, ¡ya tendré más oportunidades!

19 dic 2010

TRABAJAR, TRABAJAR Y MÁS TRABAJAR


Empezar a trabajar

Como bien sabéis la búsqueda de trabajo infructuosa ¡por fin se convirtió en fructuosa! jejeje. Empecemos con Primark. Me dieron al principio un horario de lunes a viernes de 4 a 8 en la sección de zapatos. He de decir que al principio no me gustó mucho estar en esta sección, aunque lo preferí ante la posibilidad de estar en lencería colocando bragas con lentejuelas… jajajaja. Ahora estoy haciendo horas extras para sacarme más pelillas que, al fin y al cabo, en Primark sólo estoy para Navidad, así que tengo un horario de 11 y media a 9.

Las primeras semanas fueron bastante aburridas… Casi no venía gente así que nos pasábamos el tiempo recolocando lo ya colocado. Los únicos momentos entretenidos para mí era cuando me ponían en caja. Lo que me ha sorprendido es cómo gastan algunas personas… Primark es una tienda de ropa muy barata; lo más caro son los abrigos y algunas botas, pero nada sobre pasa las 30 libras de precio. Pues hay gente que se gasta casi 200 libras, es más, mi record está en 221 libras… que vienen a ser 5 bolsas grandes de la tienda y unos 15 minutos escaneando la ropa y metiéndola en las bolsas.

¿Cómo es Primark? Un laberinto... Aunque ya he conseguido hacerme más o menos con ella. Tengo que entrar por la puerta de atrás, subir hasta la tercera planta, ahí dar la vuelta hasta la puerta de personal y poner el código de seguridad, subir otros dos pisos hasta la planta de staff, recursos humanos, cafetería/cocina (que viene a ser del tamaño de mi casa...), dejar las cosas en la taquilla, bajar a mi planta y fichar poniendo mi código y metiendo la mano para que me lea las huellas y se aseguren que soy yo y no otra persona quien trabaja. Sí, la nueva forma de fichar es a través de tus huellas… Donde no suelo ir a menudo es al stock... toda la cuarta planta más media de la quinta, dividido en pasillos y con una línea amarilla que te recomiendan seguir porque en algún momento te encontrarás con una salida.

Mis compañeros son bastante majos aunque me hacen sentir un poco mayor porque bastantes de los de mi turno ¡no han cumplido la mayoría de edad! Además me parece que hay un salto generacional porque por la mañana está la gente de 30 y muchos, 40, pero de 20 y tantos como yo no hay, al menos en mi planta. Tengo 4 managers y 4 supervisores así que me costó un poco la jerarquía... A Albert (un supervisor) le hace mucha gracia que sea española (no lo entiendo...) y siempre me dice palabras en español... Un día me preguntó de qué parte de España era y cuando dije Madrid me miró, meditó y cuando entendió la ciudad que había dicho repitió Madrid con su acento inglés y se empezó a reír, ¡¡¡que cómo pronunciaba yo Madrid!!! Muy inteligente no es que sea… Debido a la nieve me preguntó también si en España nieva y hace frío, pues ya sabemos que España es el paraíso en el que sólo hace sol y temperaturas idílicas. Después de decirle que sí, tenemos invierno me miró y me dijo… “Y vuestro invierno es en junio, ¿no?” Imaginaros la cara que se me quedó… No, amigo mío, no. España está en Europa, no al lado de Argentina…

Luego trabajo también, aunque más esporádicamente, en el Liverpool Echo Arena and Convention Centre, véase ACC Liverpool, como camarera/azafata. De momento no he hecho muchos horarios, entre otras cosas porque he preferido hacer las horas extras en Primark. Me han puesto varias veces de “cleaner” recogiendo vasos, platos, tazas, etc. ¡¡¡Podéis imaginaros cómo acaba mi brazo!!! Eso sí, me ha sorprendido que por el momento ¡¡¡no he tirado nada al suelo!!! Jejeje. Para variar a mis compañeros también les extraña que me haya venido a vivir aquí en vez de estar en el “paraíso idílico” que es España ¡¡¡y la verdad es que hay veces que me lo estoy empezando a preguntar yo también!!!

Okupación

Tengo una okupa en casa. He de decir que la chica es muy simpática, pero lleva ya casi un mes viviendo en el salón… ¿Cómo he llegado a tener una okupa en casa? Por que es amiga de mi compañera de piso. Otra española más que decide venirse a vivir a Inglaterra y hasta que encuentre piso su amiga la acoge en su casa. Hasta ahí todo normal. Lo que pasa es que llevamos un mes y todavía no tiene piso. Ella ha buscado un par de casas y la semana que viene va a ir a visitar uno, aunque no puede entrar a vivir en ese hasta el 10 de enero. He de decir que la cosa podría ser peor porque la chica tiene todas sus cosas en la maleta en una esquina del salón para no molestar. Recoge la casa y la he visto limpiar el baño. Ha repuesto las cosas que ha gastado y pone dinero para la electricidad. A veces pienso que es incluso mejor compañera de piso que el chico con el que vivimos (que no entiende lo que es fregar el baño…) Lo que si que no hace es pagar el alquiler como hacemos los otros tres… Además que si ella está durmiendo lo que sea yo no puedo usar el salón con lo que si quiero desayunar o ver la tele tirada en el sofá me tengo que aguantar y estar en mi cuarto.

Mi compañera, Silvia, la tenía apalabrado un piso pero a la okupa le pareció caro. Lo mejor es que el tercer día ya estaba trabajando porque Silvia la había enchufado en un sitio, con lo que sueldo tiene para poder pagar una casa. Pero es que a ella no le importa dormir en el sofá porque en peores sitios ha dormido, como ella misma dice. Pues al fin y al cabo ha trabajado durante mucho tiempo en el campo “que es un trabajo muy duro, pero muy bonito” y se va todos los veranos a Francia a trabajar. Y vivió en Barcelona en una casa okupa con 15 personas. Cuando me dijo lo de la casa okupa en Barcelona pensé… “esta chica se queda a vivir aquí de por vida…” Como Silvia se va ahora a casa por Navidad espero que se meta a dormir en el cuarto de esta y poder recuperar por unos días el salón…

Oh, blanca Navidad, nieve…

Este año sin duda alguna podré cantar este villancico. Liverpool está blanco. El viernes por la tarde estaba trabajando cuando dos compañeros se acercaron y me preguntaron “¿te gusta la nieve?”. Qué pregunta… Sí, me gusta, es bonita y es divertido jugar con ella. No, no me gusta, debido a ella el año pasado viví una odisea para volar y hay altas probabilidades que me vuelva a pasar lo mismo. El caso, es que me dijeron que estaba nevando fuertemente y que me saliera a ver por la ventana. Eso hice. Y me quedé flipando. Había tenido mi hora de descanso a penas una hora antes y no nevaba. Pero al salir y mirar por la ventana… todo estaba blanco y se veían unos copos enormes caer desde el cielo.

Caía tanto que una hora más tarde Primark anunciaba a sus clientes que debido a las condiciones climáticas la tienda estaba cerrando. Me fui a casa 15 minutos antes de lo que me tocaba. Mucha gente estaba en la calle jugando y otros tantos pensando cómo volver a casa. Cuando yo llegué a la mía me encontré con mis vecinos creando un súper muñeco de nieve.

Ayer por la mañana me fui con una amiga a sacarnos fotos por la ciudad y después nos subimos a la torre más alta de Liverpool que tiene un restaurante/cafetería arriba del todo. El café es bastante carito pero el trato que te da, y sobre todo las vistas, merecen la pena.

En un rato me voy a ir con unos amigos a comprar comida para Navidad. Al final con la tontería somos 8 aquí así que no vamos a estar solitos. El problema como siempre será ponerse de acuerdo en el menú pero no pasa nada, lo importante más que nada ¡es no estar solos!

22 nov 2010

Liverpool, “you know I love you” (Concurso CEXT)


Un año y dos meses. Eso es lo que llevo en Liverpool. Llegué en septiembre de 2009, el día 21 para ser más exactos, para trabajar como au pair mientras aprendía inglés. Todavía hoy les recuerdo a los cuatro en el aeropuerto esperándome para recogerme, con un cartel con mi nombre y una rosa como regalo, aunque lo que más me emocionó fue el mensaje de bienvenida escrito en la pizarra de mi “nuevo” cuarto: “Beatriz, ¡bienvenido a Liverpool! ¡Esperamos que te gusta tu dormitorio!” (Sí, ¡tenía varias erratas!).

Tenía ganas de cambio y de aventura y poco me ha faltado de ambos. Cambio, porque somos dos culturas completamente diferentes, con otro carácter y otro modo de vida. Aventura, porque nadie te dice lo raro que es vivir con otra familia, porque empezar de cero no es fácil y porque llegar con un nivel bajo de idioma hace que te pierdas hasta para comprar el pan. Pero, aún así, lo recomiendo y digo, sin miedo, que está siendo una de las mejores experiencias de mi vida.

No puedo decir que Liverpool es la ciudad más bonita de Inglaterra porque sin duda mentiría. Chester, York, Bath y, por supuesto, Londres, le aventajan. No puedo negar que gran parte de la fama e importancia de la ciudad viene de los Beatles y del equipo de fútbol. Pero tampoco puedo decir que todo se reduzca a eso. Liverpool es una mezcla entre modernidad y decadencia que le hacen especial. Un edificio innovador se alza al lado de uno casi en ruinas y a pocos metros lo que fue una nave industrial se ha convertido ahora en un hotel de lujo. Es la leyenda de su símbolo, los “liverbirds” que copan desafiantes el Royal Liver Building y de los que se dice que “si hechan a volar, Liverpool dejará de existir”. Es la mezcla de estilos arquitectónicos. Es estar cerca del mar pero a su vez lejos.

Quizá por ser de Madrid disfrute yendo al puerto de Albert Dock (ya se sabe, “vaya, vaya, aquí no hay playa”), donde se mezclan ocio y cultura. Un día me voy a ver los barcos navegar, otro a una exposición al TATE y el tercero a tomar un café. Ando por el Pier Head disfrutando de “las tres gracias” como les llaman aquí, el edificio Royal Liver, el edificio Cunard y el edificio del Puerto de Liverpool, declarados patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Les acompañan los numerosos memoriales, como el que se erige en honor al Titanic, pues poca gente sabe que el barco estaba registrado en la ciudad y que era propiedad de una compañía de Liverpool.

En Liverpool puedes subir a la torre de la catedral protestante, a la cafetería de la última planta de la West Tower o a la Radio City Tower para disfrutar de las vistas de la ciudad y de lo que ya no es tan ciudad. Puedes pasear por Chinatown y encontrarte con la puerta más grande fuera de China, regalo de Shangai, ciudad hermandada con Liverpool.

Liverpool es, sin duda alguna, los Beatles. Es ir a The Cavern, a revivir la época dorada del grupo de música más grande la historia, mientras sus imitadores cantan una y otra vez sus canciones y el público disfruta su pinta y se emociona con canciones que se saben de memoria. The Cavern es un sitio en el que puede pasar de todo, he llegado a ver hasta una pedida de mano. Todos en silencio, expectantes por saber si la novia aceptaba y gritando de júbilo cuando dijo “sí”. Es entrar en el museo dedicado a ellos y subirte en el Yellow Submarine. Es ir a Penny Lane o Strawberry Fields para honrarles y sacarte la típica foto de turista. Es comprarte un póster de la portada del disco Abbey Road para decorar tu nuevo hogar.

Es disfrutar de la cultura yendo a una exposición a The Bluecoat, TATE Museum, Walker Art Gallery o, ahora mismo, disfrutar de la bienal de arte, que aparece en cada esquina en los sitios más insospechados. Es ir a un concierto de jazz en una sala mientras que en la de al lado un grupo de música Indie se da a conocer. Es intentar sacarte mil y una fotos con las “lambananas” e incluso plantearte la idea de subirte a alguna.

Es ir de compras a Liverpool One y comprar como un loco en Primark porque “total, por 3 pounds, si se me rompe pronto no pasa nada”. Es ir a comer algo de madrugada a tu take away favorito, para nosotros “el tío Sam”, que se ha convertido en un coleguita más.

Todo esto y mucho más es Liverpool, donde “you will never walk alone…”

30 sept 2010

COMING BACK TO LIVERPOOL


Liverpool… ¡cómo te eche de menos! No eres la ciudad más bonita del mundo, sin los Beatles dudo mucho que medio mundo te conociera, no tienes grandes monumentos, pero para mí eres especial. Especial por todo lo que estoy viviendo aquí y por todo lo que me queda por vivir. Especial por la gente que está formando parte de mi vida y la que la formará. Especial porque parece que por fin estoy aprendiendo inglés. Especial porque me estás enseñando una nueva cultura y una forma distinta de ver la vida. Especial por tantas cosas…

Dos meses después de mí marcha a España y Francia por vacaciones he vuelto a la ciudad que ahora es mi hogar. Lo más difícil ha sido encontrar un nuevo sitio en el que vivir puesto que ahora ya no soy au pair… Mis aventuras y desventuras cuidando niños se han acabado (al menos por el momento), no así las que me quedan mientras busque trabajo, siga visitando sitios y viva aquí.

La búsqueda de Piso

Al principio iba a vivir con una chica, Teresa, con la que me había puesto en contacto Javi. Sin embargo, tras varias búsquedas sin éxito decidimos separarnos. Despúes vino la búsqueda con Monika, pero eso sí que fue un desastre absoluto… Un día me dijo que conocía a un hombre que alquilaba casas, que si queríamos que le llamara e íbamos a verlas.

Total que un viernes por la mañana quedamos Monika y yo y le llamamos. El “buen hombre” nos dijo que a la una estaba disponible. He de decir primero que tanto Monika como él son polacos y hablaban en su respectivo idioma. Así que no me fui enterando de las cosas hasta que iban pasando. Llegó la hora y fuimos donde habíamos quedado. He aquí mi estupidez que pensé que donde habíamos quedado era en el piso… no. Nos llevó a su coche y nos dijo que nos subiéramos. Le pregunté a Monika si confiaba en él mientras tranquilamente se subía en el coche. Me dijo al principio que sí y luego soltó “y si no ya veremos” ¿Perdón?

Para más inri mi cinturón de seguridad no cerraba, así que no había seguridad… Y él no era el mejor conductor… Monika me dijo que íbamos a un piso cerca del hospital universitario así que al menos me calmé pensando que el trayecto era corto. Pero pasamos delante del hospital y nada… Pregunté, inocente yo, y me contestó Monika previa traducción del polaco, que primero tenía que ir a Kensington a recoger dinero. Y eso hizo. Se paró en medio de la calle principal de dicho barrio (por cierto, el que tiene fama de ser el peor barrio de la ciudad), recogió un fajo de billetes y dimos media vuelta hacia la “casa”.

Llegamos a la supuesta casa. Digo supuesta porque estaba en obras… Todo el edificio… Entramos con los obreros manos a la obra… Subimos por unas escaleras a medio hacer por las que casi me caigo, por supuesto. Todos hablaban polaco menos yo… Sí, era un tanto surrealista. Total que en el primer “piso” nos dice que abajo estará el portal y una tienda y luego dos pisos por planta. Pero lo único que estaba ya hecho eran las paredes que separaban las casas entre sí y del descansillo.

Al entrar en la “casa” dice señalando diferentes puntos de la habitación. Esto sería la cocina (una viga de separación), esto sería una habitación (otra viga), esto la otra habitación (de nuevo una viga) y esto el baño y ahí iría la ducha (señala una esquina). Todo me parecía cada vez más surrealista… “Son 550 al mes con facturas” “¿Te gusta?” me pregunta Monika mientras la miro con cara de atontada… Tras unos segundos sin reaccionar ya le pregunto… “¿Y para cuando estaría lista?” “¿Qué pasa que la necesitas ya?” Hombre… no busco piso para dentro de 3 meses… “Como de aquí a un mes más o menos…” “¿Y los muebles?” “¿Necesitáis muebles?” Monika contesta “Bueno, siempre podemos ir a una tienda de segunda mano y comprarlos…” ¿Perdón? A ver… No me voy a comprar muebles para unos meses… Mi silencio y cara de asombro parece hacerles reaccionar así que nos vamos. El hombre nos dijo que si queríamos tenía otro piso. Le pregunté dónde y me dijo que Anfield, así que le dije que no, que quería uno en el centro a lo que me contestó "¿pero es que no tienes coche?" Pues no, no lo tengo... Obviamente estoy en Inglaterra de paso... No tengo coche, no tengo muebles, no tengo colchón y sobre todo no tengo ganas de que tú seas mi casero porque viendo lo visto si te llamo con la tubería rota imagino que me contestarás "¿pero no sabes fontanería?" Avisé a Monika que no me volviera a hacer una cosa así…

Visto lo visto decidí poner un poco más de énfasis en mi búsqueda y en Gumtree encontré un anuncio de unos chicos españoles que alquilaban una habitación en Chinatown. Al pinchar en el anuncio descubrí que era un piso del que me habían hablado mis amigos. Escribí a la chica y al par de días estaba visitándolo. La habitación es pequeña, pero desde esta se ve la catedral protestante. Aunque la casa es vieja está bastante bien. Ellos llevan bastantes años viviendo aquí así que la tienen decorada y no parece la típica casa sin vida. Dejé bien claro mi interés por ésta y al día siguiente me informaron que la habitación era mía.

El día 1 de septiembre me mudé a la que ahora es mi casa. Como ya he dicho, mi habitación es bastante pequeña. Al abrir la puerta te topas prácticamente con la cama (eso sí, una doble). Tiene un pequeño pasillo (del largo de la cama) que lleva hasta el armario, cajonera y mesa. Pero con unos pósters monos y algún que otro elemento decorativo más la habitación parece otra cosa distinta. He puesto además la lambanana (el logotipo, por así llamarlo, de Liverpool cuando fue Capital Europea de la Cultura en 2008, mitad cordero, mitad plátano) que me regaló la familia al irme así como varias fotos y recuerdos del año pasado.

La búsqueda de trabajo

Encontrar un trabajo está siendo más difícil de lo que pensaba. Y no porque no haya ofertas, si no porque para algunas parece que estoy excesivamente cualificada y para otras todo lo contrario… Al menos me estoy moviendo y sé que he dejado mi currículo en varios sitios. De algunos ya me han dicho que no, de otros, sigo esperando una respuesta positiva.

He hecho un par de entrevistas y de todas siempre aprendo algo. Como por ejemplo la ignorancia de los entrevistadores… Hice una para la campaña de navidad en Boots y la chica se empeñó en que me hace falta una visa para trabajar. No sé si es que se piensa que España está en África o es que no sabe lo que es la Unión Europea y que por la libre circulación de trabajadores puedo y tengo todo el derecho a trabajar aquí.

Luego están los que no se enteran… Dejé el currículo para un restaurante/delicatessen español en relación a una vacante en el delicatessen. El señor, en vez de llamarme, me contestó que le llamara y así hice. La primera vez no estaba y la segunda me contestó un hombre español que a la segunda frase me dijo “eres española, ¿verdad?”. Eso no dijo mucho a favor de mi español. Le dije que Peter me había escrito diciéndole que le llamara para concretar una entrevista para este trabajo y el buen señor me contestó que Peter no estaba pero que él podía hacerme la entrevista al día siguiente. Así que fui. Cuando empezamos la entrevista y al volver a repetirle lo de Peter y el delicatessen me contesta “ah, es que si es para el delicatessen es Peter quién tiene que hacerte la entrevista”. Me fui como había vuelto… sin entrevista y sin trabajo. Al buen señor Peter intenté localizarle de nuevo en su móvil sin éxito así que le envié un nuevo mail explicándole los pormenores de la historia. De nuevo me contestó que le llamara… Ahora tiene un mensaje en su buzón de voz… Ya sólo puedo esperar.
Hice dos entrevistas para Pull and Bear y la semana que viene me dicen si me contratan o no. El martes tengo también una entrevista para otra tienda, Bench, pero es una dinámica de grupo y no sé qué tal se me dará en inglés…

Lo “gracioso” es que me han rechazado para trabajar en un hotel como asistenta… Parece ser que para esto tengo demasiada experiencia… ¿Pero no está claro que mi experiencia/estudios no tienen valor aquí si estoy solicitando ese trabajo? Parece ser que no…

Mathew Street Festival

Los días 29 y 30 de agosto tuvo lugar el Mathew Street Festival, un festival de música que tiene lugar en las calles de Liverpool. La ciudad es “invadida” por miles de personas que vienen a disfrutar de los conciertos gratuitos cerveza en mano. Este año, además, el festival cumplía la mayoría de edad. Con motivo del festival Sheila, Clara y yo decidimos comprarnos unas camisetas que encontramos de casualidad y que nos parecieron graciosas. Es la imagen de Wally pero sin la cabeza de forma que la nuestra se queda posicionada en el “cuerpo” del personaje. Debajo “Has anyone seen my Wally?” Tuvimos la suerte que el clima quiso acompañar la ocasión y durante el día pudimos estar en camiseta de manga corta.

Los grupos de música no son conocidos pero sin embargo tocan canciones de artistas famosos. Así que sin quererlo ni beberlo estábamos en medio de un cocierto de Queen, otro de The Killers, y sin dejar de lado, por supuesto, a los Beatles.

8 sept 2010

SEE YOU SOON LIVERPOOL


Como la pequeña Julia ha querido llegar al mundo antes de tiempo he tenido que cambiar mi billete para Madrid y así irnos antes a Avignon ¡a coger en brazos a nuestra princesa! Hacer la maleta está siendo algo difícil… Empecé a seleccionar la ropa que se queda para el año, la que se viene a Madrid definitivamente y la de ida y vuelta. Guardar las cosas que me compré para la habitación es otra… ¡Pero al menos lo he estado haciendo con tiempo!

Los Johns siguen buscando nueva au pair, ¡espero que tengan suerte y encuentren a alguien con paciencia y buen humor!

Qué suerte tengo que no haya sido una despedida si no un “hasta luego”… Volveré a finales de verano para empezar una nueva etapa, ¿qué me deparará el futuro?